Como nos afecta el frio a la piel

En verano, nos protegernos cada vez más del sol, pero en invierno nos olvidamos de ello. El invierno (frío, viento, cambios bruscos de temperatura, sequedad ambiental) es perjudicial para nuestra piel.

Las temperaturas frías reducen la secreción de las glándulas sebáceas provocando la desecación de la piel, afectando más a las pieles secas y finas que a las grasas. Las pieles sensibles y atópicas son  las que pueden ser más afectadas, pudiendo provocar  rojeces como la rosácea o cuperosis. Los labios y mejillas también son zonas muy sensibles.

La nariz, la frente o la barbilla suelen ser zonas mas grasas, son más tolerantes al frio.

Para tener una piel bien cuidada y protegida  lo primero que hay que hacer es una buena limpieza diaria.

Una buena hidratación para evitar la sequedad y tirantez que nos puede provocar las primeras arrugas. Tenemos que aplicar cremas con texturas mas nutritivas, sobre todo si la piel es seca o fina y si es sensible es aconsejable aplicar  serum y cremas anti rojeces.

Si la piel va a estar expuesta al sol y a bajas temperaturas, como un día de esquí o campo, no olvidemos hidratarla bien y ponernos protector solar y bálsamos labiales.

Una piel hidratada y bien nutrida nos ayuda a hacer frente al frio y a evitar que la sequedad nos pueda provocar un envejecimiento prematuro.

Y sobre todo, no olvidemos comer frutas y verduras del tiempo ya que nos aportan muchas vitaminas.

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By | 2018-02-01T10:26:13+00:00 febrero 1st, 2018|Sin categoría|